Existen diferentes fundamentos para una oposición al monitorio en líneas de crédito exitosa. La naturaleza de este procedimiento hace que las causas de oposición sean limitadas. Sin duda, esto limita nuestras posibilidades de actuación.

Pero si cuentas con el apoyo de un despacho especializado en la oposición a procedimientos monitorios tendrás más posibilidades de obtener una resolución favorable. Este es el caso de Abogados Calzada, donde llevamos más de una década ayudando a particulares y empresas en esta materia.

Por tanto, vamos a exponer algunas de las estrategias que pueden facilitarte la oposición al monitorio en líneas de crédito, pero antes debemos recomendarte que nos cuentes tu caso para que podamos estudiarlo y ofrecerte una estrategia personalizada.

¿Qué es un proceso monitorio en líneas de crédito?

Las líneas de crédito son “colchones financieros” que las entidades bancarias ponen a disposición de sus clientes. El cliente contrata la disponibilidad de estos fondos, a los que puede o no recurrir.

A cambio de poder disponer de este dinero tendrá que pagar los costes asociados a la línea. Además, si utiliza el dinero tendrá que añadir los intereses. En definitiva, la línea de crédito funciona como un préstamo a la carta, que podemos utilizar o no.

Hasta hace poco, este era un producto utilizado casi en exclusiva por empresas y autónomos. De este modo podían hacer frente a las fluctuaciones de caja sin necesidad de contratar productos financieros ad hoc.

Pero actualmente existe una variable de las líneas de crédito que también utilizan los particulares. Se trata de las tarjetas revolving. Aunque los bancos las han comercializado como tarjetas de crédito que permiten el fraccionamiento de la liquidación, en realidad funcionan como créditos al consumo preconcedidos. Es decir, las tarjetas revolving son en realidad una especie de línea de crédito.

Como ya hemos indicado, las líneas de crédito tienen dos costes principales:

  • Por un lado, el coste de contratación. El mero hecho de tener a nuestra disposición el fondo a prestar por el banco tiene un precio.
  • Por otro lado, el coste de utilización. Es decir, si empleamos el dinero que tenemos a nuestra disposición se devengarán costes o intereses adicionales.

La disposición de fondos está perfectamente documentada. Por tanto, en caso de impago el banco podrá utilizar el procedimiento monitorio para reclamar las cuotas debidas, que es un proceso especialmente diseñado para esta finalidad.

Líneas básicas del proceso monitorio

El proceso monitorio se regula en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Esta norma determina que el acreedor puede recurrir a este procedimiento si quiere reclamar el pago de una deuda:

  • Dineraria.
  • De cualquier importe.
  • Líquida.
  • Determinada.
  • Vencida.
  • Exigible.
  • Acreditada mediante documentos firmados por el deudor y otros creados por el acreedor, pero que se utilicen habitualmente para documentar este tipo de deudas.

Como hemos indicado, la línea de crédito y la disposición del capital están totalmente documentadas. De modo que el banco puede recurrir a este proceso para reclamar a sus clientes las cuotas impagadas.

Al iniciar el procedimiento monitorio, el deudor recibirá un requerimiento para, en plazo de 20 días:

  • Pagar la deuda reclamada.
  • O comparecer ante el tribunal para presentar su escrito de oposición. Esta dará pie al proceso judicial que por cuantía corresponda (juicio verbal u ordinario).

Si el deudor no contesta ni atiende al requerimiento de pago se ordenará ejecución, por lo que no conviene desatender este requerimiento. Lo mejor, si no se está de acuerdo con la reclamación, es buscar asesoría jurídica.

Motivos de oposición al monitorio en líneas de crédito

Los motivos de oposición al monitorio en líneas de crédito van a depender de las circunstancias concurrentes en cada caso. Por eso conviene estudiar el caso en detalle antes de contestar a la reclamación.

Pluspetición

Si la entidad nos está reclamando más dinero del debido podremos alegar pluspetición. Estos casos suelen ser sencillos, porque basta con que acreditemos que la cuantía debida es inferior a la reclamada y abonemos el resto. Por ejemplo, aportando justificantes de pago o recibos.

Falta de justificación de la deuda

Si la entidad no ha aportado los justificantes de la deuda podremos oponernos por faltar los requisitos del monitorio. Y en este caso es importante destacar que no basta con que la empresa aporte una certificación de saldo que haya emitido ella misma. Este es uno de los defectos formales en los que puede incurrir la financiera, y existen algunas variaciones (por ejemplo, si no ha aportado el contrato de la línea de crédito o extracto de movimientos realizados con la misma).

Falta de justificación de la cesión de crédito

Otro de los defectos formales en los que puede incurrir el demandante es la falta de acreditación de titularidad del crédito. Esto no ocurre con los bancos, pero sí con sus gestoras de impagos. Si la empresa de recuperación que está realizando la reclamación en nombre del banco o tras haberle comprado el crédito no acredita ser titular del mismo o estar legitimada para la reclamación podremos oponernos al monitorio por falta de legitimación activa.

Concurrencia de cláusulas abusivas

Si en el contrato de la línea de crédito hay cláusulas abusivas tenemos derecho a anularlas. De hecho, el propio Juez puede hacerlo de oficio. Además, cuando la reclamación se base en una cláusula abusiva (por ejemplo, porque era la que determinaba el tipo de interés) podremos oponernos al monitorio e incluso recalcular el cuadro de amortización.

Del mismo modo, podemos anular total o parcialmente el contrato por falta de transparencia o por haberse empleado intereses usurarios, conforme a la Ley de Azcárate. Nótese que estas medidas suelen beneficiar a consumidores y usuarios, y rara vez a los autónomos o empresas. De ahí que sea necesario estudiar cada caso en detalle.

Si necesitas que preparemos tu oposición al monitorio en líneas de crédito no tienes más que contactar con nosotros. Como ves, disponemos de diferentes herramientas para enfrentarnos a este tipo de reclamaciones. Además, con alguna de ellas podríamos incluso mejorar las condiciones de tu préstamo, cancelarlo e incluso recuperar tu dinero.